miércoles, 4 de agosto de 2010

Human Rights Everywhere constata al menos 405 heridos, 4 muertos y 1 detenido-desaprecido durante la huelga de Bocas del Toro



* Las conclusiones del informe de la ONG de Derechos Humanos hablan de uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, detenciones sin el debido proceso, torturas, racismo y deficiente atención médica



* Entregado el informe a la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos







Al menos 405 personas resultaron heridas de diversa consideración durante los sucesos ocurridos en Changuinola en la huelga de los trabajadores de las bananeras entre 7 y el 11 de julio; 4 trabajadores fallecieron (sólo hay dos reconocidos oficialmente) y uno se encuentra desaparecido después de que varios compañeros vieran como era detenido. Unos sucesos en los que se produjo un uso excesivo de la fuerza por parte de la Policía Nacional, una deficiente atención medica, detenciones sin el debido proceso y torturas en la subestación de Changuinola, donde a los arrestados se les tuvo sin alimento, se les impidió dormir o acudir al baño y donde se produjeron vejaciones y evidencias de racismo. Las principales causas de las lesiones son el disparo de perdigones por parte de las fuerzas de seguridad del Estado panameño, el 63% de los casos; un 21% sufrieron afecciones por los gases y hay documentadas 35 mujeres heridas y 12 niños (entre ellos bebes).



Son hechos y conclusiones que se desprenden del informe sobre la violación de Derechos Humanos elaborado por Human Rights Everywhere (HREV), una ong sin ánimo de lucro que lleva siete años trabajando en Latinoamérica y que durante 10 días trasladó a Bocas del Toro un equipo de voluntarios que han efectuado algo más de 300 entrevistas personales con los heridos y sus familiares, visitado las fincas bananeras, los centros de salud y la morgue. Entrevistas que han sido contrastadas y completadas con partes médicos oficiales, el trabajo realizado por voluntarios con los 68 enfermos trasladados a Panamá y los informes realizados por otras organizaciones como CEASPA, el Defesor del Pueblo, la ULIP y la Pastoral Indígena.



El informe fue presentado hoy en Changuinola ante la prensa y organizaciones sociales, y el pasado lunes le fue entregado a la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los derechos humanos, Kyung-Wan Kang, de visita oficial en Panamá.



HREV aporta datos documentales (muertos, desaparecidos, heridos, tipología de las heridas, principales lugares de conflicto, detenciones y uso de fuerza); constata los hechos y analiza el papel del Estado en la crisis, y de otros actores, así como la vulneración de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales (al menos 10 derechos consignados en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y 8 artículos de la Constitución de Panamá).



En base a las entrevistas y a las fuentes documentales, HREV confirma la existencia de 4 muertos, 1 detenido-desaparecido (caso sobre el que aún no hay respuesta por parte del Órgano Judicial pese a mediar una denuncia) y al menos 405 heridos. Asimismo, concluye que queda probada la existencia de una grave vulneración de los Derechos Humanos por parte del Estado Panameño.



Las conclusiones del informe también plantean un uso de la fuerza “excesivo” por parte de la Policía; episodios de tortura en las detenciones; una atención medica deficiente y ausencia total de seguimiento a los heridos; y una atención por parte del Gobierno a las víctimas de carácter asistencialista sin que se haya contemplado el impacto psicológico postconflicto. A ello se une una falta de agilidad por parte del Órgano Judicial panameño a la hora de investigar y esclarecer responsabilidades y la difusión de información sobre los hechos insuficiente y parcial, en algunos casos intencionada.



Para concluir el informe recoge algunos de los testimonios más relevantes y una serie de recomendaciones que pasan por la creación de una comisión técnica independiente, con personal especializado en derechos humanos y acompañamiento internacional; la agilización de los procesos judiciales iniciados para esclarecer la responsabilidad de los funcionarios públicos; un plan urgente de atención a las víctimas (médica, psicológica, subsidios por bajas laborales, atención a los discapacitados); que se cree un sistema de monitoreo sobre la situación de Bocas del Toro con un mecanismo de alertas tempranas y en el que participen instituciones nacionales y locales, Defensoría del Pueblo y representantes de ONGs a iglesias. Además, pide la aplicación de las recomendaciones del Comité para la Erradicación de Todas las Formas de Racismo (CERD) de Naciones Unidas que se hicieron a Estado panameño en 2010. HREV también recomienda que se permita el acceso de defensores de Derechos Humanos, organizaciones y medios de comunicación a las informaciones y las instituciones para que puedan realizar su labor.

El equipo de HREV sigue trabajando sobre el terreno y recopilando nueva información, por lo que se presentarán actuaizaciones de este informe. Se adjunta un resumen de los datos del informe, para solicitar el doucmento completo, escribir a info@comunasur.org






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RESUMEN DEL INFORME



Muertes documentadas



·Antonio Smith (reconocido con el gobierno)

·Virgilio Castillo (reconocido por el gobierno)

·Rubén Becker (Epiléptico, muere por efecto de los gases)

·Leandro Santos (muere por efecto de los gases)

·Diversas organizaciones populares han pedido la investigación de las muertes de Einar Quintero, Marcelina Carpintero y Florinda Peña. Sus cuerpos han estado en la morgue de Changuinola y se presume que sus muertes pudieron estar relacionadas con los sucesos, aunque no hay pruebas contundentes.

·Hay un DETENIDO-DESAPARECIDO: Valentín Palacios, detenido en Finca 66 a la vista de múltiples testigos el jueves 8 de julio y desaparecido hasta el momento. Los familiares, a través de un colectivo de abogados, han denunciado la desaparición ante el Ministerio Público.



Heridos atendidos en Panamá

·68 en total entre el Hospital Santo Tomas; el complejo de la Caja del Seguro Social (CSS) y el Hospital San Miguel Arcángel

·58 de ellos presentan “trauma mayor” en uno o en los dos ojos producido por perdigones. Varios de ellos han perdido la vista o la van a perder

·3 de ellos presentan lesiones internas: intestino (1); pulmones perforados (1); riñones e hígado (1)

·El resto presentan lesiones, básicamente por perdigones, en rodillas, pies, cara, brazos y espalda



Zonas del cuerpo en que recibieron impacto de perdigones u golpes

·Cabeza: 43 casos / Ojos: 34 / Torso: 52 / Espalda: 60 / Piernas: 69/ Brazos:72

·Hay casos con hasta 40 perdigones en el torso, hasta 50 en las piernas, hasta 32 en la espalda y hasta 16 en la cabeza.



Deficiente atención medica:

·La práctica totalidad manifiesta que fueron enviados a casa con un analgésico o un antibiótico.

·Muchos heridos afirman que no acudieron al médico por miedo a ser detenidos o por falta de dinero o seguro.







Detenciones y uso de la fuerza

·De los 405 casos documentados hubo 39 detenidos en total. En su mayoría, estuvieron detenidos entre 3 y 5 días en la subestación de Policía

·5 de ellos fueron trasladados a la sede de la Policía de Ancón, Ciudad de Panamá, y fueron llevados a la Fiscalía Auxiliar antes de ser trasladados al hospital.

Trato a detenidos en Changuinola

·23 de los entrevistados hablan de insultos

·18 de amenazas

·13 de privación de sueño (se les mantenía sentados o se hacía sonar un timbre)

·21 de ellos dicen que estuvieron sin comer durante toda la detención

·Varias personas dicen haber sido detenidas al salir o al tratar de llegar al hospital para recibir atención médica

·Hay numerosos testimonios que hablan de malos tratos y torturas en la subestación de Changuinola. - Esposados de pies y manos

·- Un ciudadano fue arrodillado y esposado, apuntado con una pistola e incomunicado

- Golpes de tolete reiterados

- Gas pimienta en la cara;

- Un caso en el que le echaron vinagre en las heridas; otro gasolina en la comida; varios heridos detenidos sin atención médica; desnudados y ridiculizados; muchos de los detenidos no tuvieron acceso al baño y algunos relatan que sí les permitieron ir pero esposados.

·Hay un testimonio directo de una mujer que fue detenida junto a dos compañeras en la Vía Central cuando buscaba a su hija intoxicada por gases. En la comisaría fueron desnudadas en un pasillo e insultadas



Uso de la fuerza por parte de la Policía:

·Nuestro equipo de campo considera claramente comprobado que se dio un uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes de la Policía desplazados a Changuinola los días 7, 8, 9 y 10 de julio.

·Muchos de los heridos aseguran que los disparos de la policía eran desde muy cerca. Algunos afirman: “directamente a matar” o “a quemarropa”. En general dicen que se disparaba desde 5, 7 a 15 o 20 metros.

·Uno de los heridos, testigo de la muerte de Virgilio Castillo, dice que oyó: “está bueno matar indios”

·Hay testigos que aseguran haber visto transporte de armas y municiones en una ambulancia de la Caja del Seguro Social. Varios manifiestan que se utilizaron vehículos de Sinaproc para trasladar antimotines.

·Una mayoría de entrevistados se refieren a insultos, golpes y maltratos injustificados a personas que no participaban en las protestas, así como requisas sin permiso dentro de los domicilios con un alto grado de violencia.



Algunos testimonios



·Me puse de frente pidiéndoles, rogándoles… El viernes 9 de julio a la 1 p.m.. Los antimotines entraron en finca 11 de donde salieron los ancianos, niños, madres de familia. Todos corríamos para el bananal. Fue intoxicada mi hija y, llorando, me puse de frente, pidiéndole, rogándole a los policías que no vayan al bananal… y tiraban gases desde el aire. Tuve que presentarle a un bebé recién nacido y ¡no tuvieron perdón de nadie!

·Nos ganamos un pase gratis a la muerte. Me dijeron que mi hija estaba intoxicada y fui a buscarla con tres compañeras. En ese momento, vinieron unos policías y nos arrestaron sin motivo. Llegamos al cuartel. Yo siempre he creído que cuando van a desnudar o a revisar a una mujer lo hace otra mujer en un cuarto. No fue así. Nos desnudaron en todo el pasillo y nos empezaron a decir “¡brutas!”. En pocas palabras nos estaban discriminando. Pude ver de qué manera la policía trataba a los compañeros varones que estaban detenidos. No les daban agua ni comida.- Como éramos las únicas tres mujeres, nos dieron comida, a ellos no. Y no había servicio higiénico. De nuestra comida comenzamos a repartir bocado por bocado a cada uno. Nos han tratado como animales. Todos votamos por Ricardo Martinelli solo para un buen futuro, pero nos ganamos un pase gratis a la muerte.

·Tiraban a matar. La Policía se metía hasta las casas con mujeres y bebés allá, no les importaba nada., y allá, en Finca 66 le decían a la gente: díganle a esos indios ignorantes que los vamos a matar …). Y ellos tiraban a matar, alguien les debió dar la orden, eso no lo hacen sin una orden de muy arriba, alguien le dio la orden al (sub) comisionado…

·Nos quieren callar con comida La comida que nos enviaron para callarnos no era nada, pura tuna y sardinas vencidas y está enfermando a los niños…

·Nos trataban como perros. Agarraban a la gente sin piedad y les daban con los toletes. Había gente que no estaba en la lucha y los agarraban igual. Agarraban a todo el que fuera indígena porque nos veían como animales, nos trataban como perros.

·La injusticia fue con los indígenas. Entraban a las casas buscando a gente con perdigones para detenerlos. La injusticia que hicieron fue con los indígenas. Era a ellos a los que buscaban para detenerlos y golpearlos, era muy raro que revisaran a un latino. Yo vi como pateaban y golpeaban a los heridos, fue terrible.

·No es tiempo de montar bicicleta Aquí se manifestaron dos y tres días de forma pacífica, 10.000, 12.000 personas y el Gobierno no hizo nada. El gobierno ahora quiere tapar el sol con dos manos repartiendo bicicletas… no es tiempo de montar bicicleta. No podremos olvidar jamás lo que nos ha hecho.

·Ellos atacaron. Los antimotines fueron los que actuaron primero. Para mi la gente estaba pacífica hasta que los antimotines actuaron. Después los manifestantes utilizaron piedras, lógico, para defenderse.

·No queremos tapar el sol con las manos. Hay gente dentro del Gobierno que sabe que hay que pedir perdón. Quizás las cosas se salieron de las manos (…) Pero el gobierno también es pueblo y en otros tiempos nosotros también fuimos pueblo, también tiramos piedras, también nos tiraron perdigones, también fuimos reprimidos, también fuimos a la cárcel. Director Nacional del Mides, Alberto Petit, durante el reparto de comida una semana después del final del conflicto.

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